Cuida la liquidez del negocio en época de Covid-19

Los efectos del Covid-19 representan una amenaza a la existencia de muchas empresas. Sin importar si son esenciales o no, todas han sido impactadas en sus finanzas.

De ahí la importancia de cuidar la liquidez del negocio. Esto para evitar afectaciones en la capacidad de cumplir en tiempo y forma en el corto plazo, y que no muten en problemas de insolvencia que obliguen al cierre del negocio.

Comparto la premisa de cuidar el bien más escaso en épocas de crisis, que es el efectivo o la liquidez.

¿Qué se debe tomar en cuenta?

1) Inventarios

El tener inventarios en exceso implica tener dinero muerto, necesario para pagar a los proveedores, cuentas y gastos del negocio.

Ajustar los inventarios a los niveles de demanda actual. Además, esto involucra un costo financiero, ya que, en ocasiones al no venderlos en tiempos equivalentes a los plazos de crédito de los proveedores, se podría tener la necesidad de usar líneas de crédito caras en el mejor de los casos, o cuando éstas se agotan a acudir a créditos mezzanine o informales con los enormes riesgos de perder lo que se haya dado en garantía.

Tener inventarios involucra riesgos y costos, como obsolescencia, robo y daño que implican asumir pérdidas al tener que rematarlos, pólizas de seguro, así como el costo de almacenaje. Estos gastos terminan por mermar los márgenes de rentabilidad de la operación y drenan de valioso efectivo a las empresas. Una solución podría ser auxiliarse de herramientas de planeación y explorar la posibilidad de contar con proveedores que manejen inventarios a consignación.

2) Cobranza

El dilema de vender o no vender. De manera constante amistades que son contratistas y participan en licitaciones del gobierno federal y estatal me consultan si deben o no tomar un proyecto, sobre todo, en situaciones actuales para mantener ocupada a la nómina. Mi sugerencia es irse con pies de plomo porque los plazos de pago del gobierno son demasiado largos y en algunas ocasiones simplemente no pagan. Pedir en anticipo un porcentaje del proyecto que cubra el costo total de los materiales solo “arriesga” el costo de mano de obra (costo hundido) y la ganancia.

Si no es factible obtener lo anterior, mejor deja ir esa “oportunidad” y que otro asuma el riesgo. “Más vale pájaro en mano que cien volando”. La incobrabilidad es pérdida, y esta puede agotar el capital.

Si el cliente es una empresa grande, lo ideal sería acercarse a un banco y preguntar por los programas de factoraje que proveen de liquidez. Claro, tienen un costo.

3) financiamiento proveedores

Utilizar de manera responsable el financiamiento de los proveedores a la operación. Renegociar el plazo de pago a los proveedores ajustándolos a la realidad actual del ciclo de operación.

Evitar caer en la tentación de usar a los proveedores para cubrir ineficiencias y gastos excesivos. Es muy común que se pierda el control y se genere un endeudamiento con un proveedor para pagarle a otro. Lo único que se está haciendo es cavar la tumba de la empresa.

4) Créditos

Para los créditos bancarios a corto plazo, es relevante reestructurar adeudos con vencimiento menor a un año y “patearlos” a más de 2 años, esto permitirá relajar las necesidades de liquidez en el corto plazo y evitará que se busquen fuentes de financiamiento riesgosas.

Cuidar la liquidez ayudará a navegar de mejor forma la crisis económica actual, así como lograr la continuidad del negocio.

Escrito por Julio I. Puon Choypool, profesor de cátedra de la Escuela de Negocio del Tec de Monterrey.

Original publicado por El Empresario.

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