De la rutina diaria al programa semanal

Y de los programas semanales, a los planes mensuales…

Así es el tiempo, una acumulación sucesiva de bloques temporales, cada uno con su dinámica propia, que al sumarlos nos llevan a nuestro destino. En términos empresariales, este destino está conectado con los objetivos y metas propuestos para cada uno de estos bloques.

Aunque no lo parezca, una de las cosas más difíciles de concebir para cualquier persona, es el hecho de que cada pequeña cosa que se realiza durante el día, va sumando, poco a poco, a la gran cuenta de momentos que al final del camino llamamos VIDA. Los segundos llenan los minutos, los minutos las horas, las horas los días, los días las semanas, las semanas los meses…

De la misma manera, en muchas ocasiones es duro para nosotros como Empresarios, hacer la conexión mental entre cada pequeña acción que ejecutamos durante el día, y el logro de los grandes objetivos de largo plazo. Pareciera que como si tuviéramos la idea de que esos grandes logros van a aparecer realizados de repente en el futuro, sin importar lo que hagamos hoy.

Pero la cosa no funciona así. De la misma manera que podemos plantear una rutina diaria de mejoramiento como Empresarios, podemos concebir un programa semanal temático, que nos fortalezca en diversas áreas de nuestro perfil y mentalidad Empresarial.

Foto de Bich Tran en Pexels

De acuerdo con la sugerencia de Juan Diego Castaño, socio de Emprendiéndola, el programa semanal puede ejecutarse asignando un objetivo a cada día, por ejemplo:

  • Lunes: Revisa los retos más importantes a enfrentar esa semana, aterriza soluciones y busca despejarlos lo más pronto posible.
  • Martes: Enfoque en impulsar la ejecución, prioriza las reuniones con tu equipo de trabajo, entrégales motivación e instrucciones específicas para aumentar la productividad.
  • Miércoles: Realiza seguimiento y control al avance de tareas, revisa métricas con relación a las metas de corto, mediano y largo plazo.
  • Jueves: Día de aprendizaje y experimentación. Busca eventos que te permitan apropiar conocimientos útiles y plantea actividades que te permitan aplicar esos conocimientos de forma práctica.
  • Viernes: Visualiza la siguiente semana y revisa lo que viene para las siguiente dos semanas. Prioriza con buena anticipación posibles obstáculos y acciones para mitigar su efecto.
  • Sábado: Todo buen trabajo merece su recompensa, día de felicitarse por la labor de la semana, de reconocer los logros del equipo de trabajo y de reforzar el vínculo a nivel personal.
  • Domingo: Usualmente es un día exclusivo para la familia, para la conexión espiritual y la reflexión personal. También es ese momento de la semana para recargarse de buena energía, para conectar los puntos con el proyecto de vida y sentirse pleno.

De esta misma manera se pueden generar derroteros para guiar el avance del mes, del trimestre, semestre y del año.

¿Tienes planteado un programa semanal para hacerte mejor Empresario? Comparte en los comentarios cómo planificas tus bloques semanales.

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